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lunes, septiembre 24

Tendencias Digitales en Radionet para hablar de Redes Sociales

El viernes pasado atendimos una amable invitación de Arlenis Oliveros, conductora del espacio Radionet, transmitido en Venezuela por la emisora RCR 750AM. En esta oportunidad, compartimos con un grupo de niños y adolescentes sobre Internet y específicamente hablamos de las redes sociales.

Esta iniciativa se unió a un estudio más amplio que realizamos a través de entrevistas a profundidad y sesiones de grupo.


La experiencia fue fantástica ya que estos muchachos nos contaron de la manera más espontánea sobre el uso que hacen de las redes sociales y la mensajería instantánea. Como quedó en evidencia, estas redes son para ellos parte de su día a día y se constituyen en un espacio virtual donde "si no están, simplemente no están en nada".







martes, septiembre 4

Para ser digital hay que estar preparado

La semana pasada un gran amigo fue objeto de un robo. Cuando alguien nos roba nos sentimos mal por el hecho de haber perdido un objeto que nos pertenece. Creo que no hace falta que me detenga a describir como nos sentimos en ese momento porque lamentablemente muchos hemos sido objeto de esa situación en este pais.

Ahora, cuando el objeto robado es una computadora o un celular la situación se agrava, ya que hemos sido separados no sólo de un bien material que nos pertenece, y cuyo valor puede ser estimado, sino que además perdemos data. Esa data es personal, es irrecuperable en muchos casos y como dice el comercial de la tarjeta de crédito, no tiene precio.

Esta semana el periodista Froilán Fernández en El Nacional ha cubierto temas que directamente nos indican que somos cada vez mas digitales. Él escribió sobre los libros electrónicos y sobre la música, en dos excelentes trabajos, pero esos son apenas dos ejemplos de la importancia que cada vez ganan los contenidos digitales en nuestra vida.

Tenemos en nuestro PC nuestro trabajo (documentos), nuestros recuerdos (fotos y videos), nuestros amigos (libreta de contactos) y nuestra vida en general.

Si cada vez más nuestra vida está en esos aparaticos, entonces no nos podemos dar el lujo de perderlos de manera inesperada ya sea por un acto delicitivo, un daño de los equipos u otra situación cuyo control no siempre esta en nuestras manos. Debemos prepararnos para esta vida digital.

En mi caso, hace exactamente un mes (el seis de agosto de 2007) tomé la resolución de convertirme a digital. Eso significa que no acepto ni guardo papelitos. Lo que tenga que guardar y no esté en digital, simplemente lo escaneo. El resto lo boto. Ese proceso me llevará unas semanas y tiene algunas excepciones como documentos legales y los libros que tengo. Ya les contaré como me va.

Este proceso me obliga a ser mas cuidadoso con mi información. Ahora mismo estoy evaluando una solución de respaldo en línea que me permita complementar y mejorar los respaldos manuales que hago en dos discos portatiles.

miércoles, abril 25

Londres está barato

Esta semana he estado en Londres. Como lo suponía no es fácil conseguir un Cyber debido a la elevada penetración de Internet en los hogares por lo que traje mi laptop conmigo, debido a que siempre será más fácil conseguir un hot spot o punto de acceso inalámbrico que un cyber. Transportándome en tren puedo ver a muchas personas usando su móvil en el camino al trabajo o a la casa y una que otra con su laptop.

Sabemos que Londres es una de las ciudades más caras del mundo y si empezamos a multiplicar los precios en Libras Esterlinas por el tipo de cambio en dólares y luego a nuestro bolívar nada fuerte nos asustaremos fácilmente. No obstante, los sueldos son otros. Por ejemplo, un sueldo mínimo por hora son 5 GBP. En el caso de Venezuela, el sueldo mínimo por hora es algo así como unas 0,50 GBP, redondeando generosamente hacia arriba.

¿Qué significa esto? Por ejemplo, una conexión dedicada a Internet que en Caracas podría costar unos Bs. 100.000 por mes o su equivalente a casi treinta horas de trabajo de salario mínimo, en el caso de Londres, una conexión equivalente cuesta 15 GBP o tres horas de trabajo.


Es decir, que esa conexión a Internet en Caracas, en términos relativos al poder de compra, es diez veces más costosa que en Londres. Dicho de otra forma, un residente de Caracas debe trabajar más horas para poder pagar una conexión a Internet en el hogar.

Sería interesante hacer un ejercicio de llevar el precio de Internet en Venezuela a tres horas de trabajo y estimar cuanto sería la penetración en el hogar (es decir, si costara poco más de diez mil bolívares por mes) o mejor aun llevar los sueldos de los Venezolanos de forma tal que con tres horas paguemos los Bs. 100.000 de la conexión dedicada mensual. En ambos casos de seguro estaríamos observando una penetración de Internet en Venezuela muy superior a la que tenemos y con muchos más hogares conectados.


En fin, son suposiciones. Lo que si está claro es que cuando vemos los precios en otros países que podrían lucir muy altos para nosotros debemos verlos en términos del poder de compra de los habitantes de ese país.

miércoles, marzo 21

Gracias Sr. Carlos

Hace un par de años en una reunión gremial relacionada con el tema de Internet observaba asombrado como una persona de una gran empresa de consumo masivo estaba exponiendo como habían creado una especie de Cybercafé dentro de la empresa para que los empleados hicieran sus transacciones en horas no laborables.

Mi sorpresa radicaba en que una elevada proporción de la plantilla laboral no tenía acceso a Internet aun cuando usaba una computadora. Para serles sincero, todavía no entiendo muy bien como se puede disociar el PC y la Internet hoy día. La única manera de hacerlo es remontándome a más de diez años atrás. Creo que esto es aun más difícil de comprender para un muchacho de doce años.

No obstante, a partir de aquel evento me quedé pensando y escribiendo en más de una oportunidad como se puede apoyar la ruta a una verdadera sociedad de la información, no en las mayorías de menores ingresos, donde definitivamente requerimos de un cuerpo de políticas públicas y de iniciativas sectoriales privadas que permitan un verdadero salto cuántico (y sobre lo cual ya he escrito unas cuantas líneas).

Me refiero en esta oportunidad a esa masa de personas que están insertas en la economía formal y que son más o menos unas seis millones y medio de personas, en el caso de Venezuela. Pensemos en el empleado público y en el trabajador de la empresa privada. No, no en el gerente que usa el messenger y paga sus tarjetas de crédito por Internet, sino al trabajador de a pie (en este caso no me refiero a la cualidad de desplazarse caminando sino de no tener acceso a un PC, con Internet por supuesto).

Si hacemos el ejercicio teórico de asumir que a todos los trabajadores formales los info-alfabetizaramos, estaríamos hablando de un grupo que representa el 24% de la población, con lo cual nuestra penetración subiría de 16% a un porcentaje mucho mayor, siendo que a ese 24% hay que sumarle los niños y aquellas personas que no están en la economía formal pero que hoy día usan Internet.

En el caso de mi empresa, todas las personas que usan un PC tienen acceso a Internet y, hasta hace unas pocas semanas sólo cinco personas no tenían acceso a una computadora, lo cual equivale a un poco menos del 3% de la plantilla de trabajadores. A estas cinco personas las hemos incorporado en un programa de capacitación de forma de darles una identidad digital. Estamos hablando de aprender a usar el PC y saber como usar Internet y el correo electrónico.

Todavía no sé exactamente qué impacto directo tendrá esto en la empresa, pero de lo que sí estoy seguro es del impacto que esto tendrá en sus vidas. Dos de estas personas tienen niños pequeños en edad escolar y, como uno de ellos mismos dijo, ahora podrá ayudar a sus hijos con las tareas. Para otros, definitivamente los estamos incluyendo. Ya podrán opinar sobre el tema y definitivamente su autoestima ha aumentado.

Como un efecto secundario y a raíz de una idea que me dio Elba Monterola de la CANTV (en una excelente charla sobre la responsabilidad social empresarial), los cursos los está dictando Superatec, una ONG vinculada a la Universidad Católica Andrés Bello, con lo cual estamos bateando un doble (para hablar en términos beisboleros) porque también ayudamos esa causa.

Hace pocos días escuché una de las frases que más satisfacción me ha dado en los últimos años y esa fue la de la señora Mariana cuando me dijo: Gracias Sr. Carlos. Ahora mi meta es que ella sepa lo que es un Weblog y pueda leer estas líneas.

miércoles, febrero 28

Mi experiencia con el Blackberry

Varias semanas antes del lanzamiento del Blackberry: Antes de que entrara en el mercado las operadoras líderes se peleaban por ser las primeras en darlo a conocer en el mercado. En mi caso personal, reconozco que por lo que conocía de este equipo, me anoté como los compradores de vehículos en las listas de espera para ser uno de los primeros usuarios de este dispositivo, mucho más, después de haber sido usuario del T-Motion, equipo de la misma casa Rim que Telcel comercializaba con gran éxito desde hace tiempo.

Primer mes con el Blackberry: Mi primer contacto no fue el mejor para comenzar una relación. Como teléfono la verdad es que el Blackberry deja mucho que desear. No solo su ancho raya en lo incomodo (no me quiero imaginar a las delicadas manos de las damas manipulándolo) sino que su ruedita característica, que es una ventaja para la mensajería, se convierte en una severa contrariedad a la hora de atender o trancar una llamada. En ese momento, mi patrón de comparación era un teléfono celular y, específicamente mi Palm Treo; por lo que el Blackberry tenía sus días contados.

Varias semanas después: Mi incomodidad con el Blackberry seguía presente por algunos problemas con el soporte y la capacidad de albergar mis contactos. Reconozco que fui al lanzamiento del MotoQ dispuesto a dejar al Blackberry en una gaveta o mejor aun donarlo en alguno de estos programas. En dicho lanzamiento veía con cierta curiosidad a un par de personas que se declaraban leales al Balckberry y lo interpreté hasta como un acto de rebeldía en aquel ambiente donde Daniela Kosan nos deslumbraba mostrándonos el nuevo consentido de la casa.

El Día B: Fue un día cualquiera en que regresaba en moto de un almuerzo, cuando por un descuido mi Blackberry saltó de mi cinturón a plena calle. Sin poder hacer nada una camioneta rustica pasaba sin piedad sobre mi Blackberry. El deseo de botar ese mal celular se hacía realidad pero paradójicamente sería el día de mi reconciliación con el mismo. Por cierto, el equipo funcionaba, pero la ruedita se había roto y por ende no podía leer mis mensajes.

1 día después del Día B: Llamé al ejecutivo de ventas de mi proveedor y le pedí los precios de los equipos. “Por favor mándame los precios de los equipos incluyendo el Apache y el MotoQ, ya que estoy pensando en dejar el Blackberry”. Los mensajes de correo seguían llegando y yo no los podía leer.

2 días después del Día B: “No me han llegado los presupuestos”. Los mensajes de correo seguían llegando y yo no los podía leer.

3 días después del Día B: “No me han llegado los presupuestos, pero por favor asegúrate de que esté el Blackberry incluido”.

4 días después del Día B: “Cuánto cuesta el Blackberry”

5 días después del Día B: “Por favor, tengo una semana sin chequear mis correos electrónicos cuando estoy en la calle. Mándame el Blackberry, no importa el precio, pero mándamelo ya!

Conclusión: Después de tanto ruido con el lanzamiento del Blackberry en Venezuela no hemos escuchado mucho más acerca de él. Lo que si estoy seguro es que un segmento del mercado que lo usa, a pesar de los problemas que tiene uno de los modelos comercializados en Venezuela y las deficiencias con el soporte, se ha hecho altamente dependiente del mismo. Mala nota como celular, pero eximido como dispositivo para correos electrónicos y Chat.

domingo, noviembre 12

Hasta "Pajita" tiene un celular

Este fin de semana hice una de las cosas que más me gusta, que es visitar pueblos y conocer su gente y su arte. Tomar unas fotos de ese lado humano. En esta oportunidad fui una vez más al pueblo de Guadalupe en el Estado Lara a visitar algunos artesanos que hacen maravillas con la madera. Uno de ellos es el conocido “Pajita”, un viejito de lo más simpático que hace muebles. Realmente compartir con estas personas que muestran una gran sencillez y humildad fue una maravillosa experiencia. Corta, pero intensa.

Dispuesto a llevarme en este viaje una buena muestra de su arte, le pregunté a Pajita algunos precios de sillas y mesas que mostraba orgulloso en su sala. Recibí de su parte una sonrisa que me decía “ese es un encargo”. La risa era una mezcla de alegría por mostrar interés en su trabajo, pero al mismo tiempo de sorpresa porque un principiante como yo pensaba que esos trabajos estaban en inventario esperando que alguien los quisiera comprar. Esa respuesta fue desalentadora para mí, que había viajado con el fin de llevarme algunas piezas del Estado Lara.

Pensé en ese momento si formalizar el encargo de una vez o arriesgarme a seguir buscando en otros sitios qué otras piezas podía conseguir. Creo que dije en voz alta “me gustaría encargarle unas sillas como estas, pero estoy pensando…”, cuando de repente me pareció escuchar desde el fondo la voz de la mujer de Pajita que me decía, “si quiere nos puede llamar al celular”.

En esa casa las paredes eran de bahareque y no había agua ni cloacas, pero había un celular. Es la forma como estos trabajadores de la madera logran conectarse con sus clientes. Me fui alegre y al mismo tiempo sorprendido. Definitivamente la tecnología le estaba resolviendo un problema a la gente. A él que podría ser contactado para un trabajo y a mí que me daba la oportunidad de hacerle el famoso encargo. Continué mi viaje y la misma historia se repitió con otros artesanos: “anote mi celular y me llama para el encargo, si quiere”.

Conclusión: La vida en estos pueblos está altamente influenciada por tres tecnologías fundamentales. La televisión, la bicicleta y los teléfonos celulares. Curiosamente estas tres tecnologías acortan las distancias para sus pobladores. Gracias a la televisión, los niños de Lara se muestran orgullosos de su equipo Cardenales. La bicicleta les permite desplazarse por la zona y el teléfono celular les facilita desplazarse con mayor rapidez aún, y más lejos, incluso sin tener que salir de su pueblo.

domingo, septiembre 24

A un año del Maratón de Berlín 2005 y de mi primer Weblog

Hoy domingo 24 de septiembre se celebró el Maratón de Berlín número 33. Hace exactamente un año, tuve la ocasión de participar por segunda vez en esta carrera, una de las más populares del mundo en la distancia de los 42 kilómetros. En aquella ocasión varios amigos estaban atentos de mi actuación en la carrera y me comprometí con ellos en mantenerlos informados para lo cual cree mi primer blog. Esto definitivamente era una solución más sencilla que tener que escribirles a todos un correo electrónico.

Ese primer blog simplemente era para contar mi experiencia en Berlín y compartirla con mis amigos y familiares. Bajo la dirección http://carlosjimeneznet.blogspot.com/ escribí mis primeras entradas.

Al llegar de Berlín dicho blog pasó por una fase de transición en la cual escribía de cualquier cosa, hasta que decidí crear un blog para escribir sobre tecnología y otro para cubrir lo referente a las carreras. Así, ese primer blog que nació hace un año se transformó primero en http://www.puntobiz.com.ve/, y luego dio paso a http://kilometro43.blogspot.com/ que quedó para tratar todo lo relacionado con los maratones.

Siendo que esta semana se cumplió un año de esa primera entrada, que coincide con el Maratón de Berlín de 2005, a continuación les transcribo lo que escribí la noche del 28 de septiembre de 2005, despúes de correr el maratón y donde contaba lo que había vivido ese día:

3:11:26!!!

Luego de una mañana recorriendo la ciudad de Berlín con otras 40.000 personas, arribe a la meta eufórico por haber terminado el maratón y por haber logrado el tiempo necesario para ir a correr Boston. Según los resultados preliminares, ocupe el puesto 1884.

Pero, déjenme contarles como fue el día:

5:30a. Suena el reloj despertador. Gracias a la paseadera de los dos días pasados, pude dormir muy bien (ya les contare porque ayer no les escribí). Me tomo dos vasos de agua y no pienso tomar mas agua hasta que comience la carrera (en 2003 me tuve que detener dos veces a ir al baño, lo que significaron tres minutos).

6:00a. Un sándwich de queso con mermelada de cereza, yogurt con melocotones y un jugo de frutas como ultima carga para la carrera. Aprovechamos de saludar y desearles suerte a los otros corredores que desayunan. Caras alegres como la de los niños cuando van al parque y algunas nerviosas se pueden ver en el comedor del hotel.

6:30a. Douglas y yo, pasamos buscando por su hotel a Teddy y a Gertrudis, para tomar el metro hacia el área de salida.

7:10a. Llegamos al lote que nos corresponde y sorpresivamente no hay casi gente. Pareciera que por lo céntrico del lugar y la facilidad de acceso, mucha gente apunta a llegar poco antes de la salida. Ya en 2003 tuve problemas para pasar ya que a esa hora el embotellamiento es gigantesco.

8:10a. Teddy me da un masaje en la pantorrilla derecha y me aplica Dencorub, para aliviar el dolor producto de varios días de paseo por Berlín. Trato de no preocuparme con eso, aunque vienen a mi mente los calambres del pasado Maratón de Miami 2005.

9:00a. Dan la salida oficial de la carrera. Globos blancos llenan el cielo azul. Las dudas acerca de una posible lluvia anunciada por Weather Channel la ultima vez que la vi, se despejan. La temperatura a esta hora, alrededor de unos 18 grados. Trato de no ir mas rápido de lo que debo. Incluso, pienso ir un minuto mas despacio que mi tiempo, de forma de poder calentar, ya que estamos saliendo a correr completamente fríos.

10:37a. Paso la media maratón a 1:36:58, tres minutos mas lento de lo debido. Sin embargo, confío en que si administro mis fuerzas al final podré remontar. Esta es la primera vez que busco correr mas rápido al final y no mantener un paso parejo.

11:18a. Paso los 30k a las 2:18, mantengo el retraso de tres minutos. Me digo a mi mismo que en el 35k si todo va bien, pondré el resto de las fuerzas que me quedan. Hasta ahora, ningún dolor especial, más allá del agotamiento normal en esta distancia, me molesta.

12:11a. Cruzo la meta después de correr los últimos 10k en 44 minutos. Logro remontar la mitad de los tres minutos de retraso, quedando 1:26 minutos por encima del tiempo ideal.

Bueno, después del camino de regreso al hotel, se poco de mis amigos. ¿Habrán cumplido sus metas? Espero que si.

Por los momentos me estoy tomando una Coca Cola regular y me estoy comiendo un chocolate Milka (que deseaba desde Caracas).

Saludos, Carlos
3:43p, hora de Berlín

lunes, agosto 14

Mi primer PC

La semana pasada se celebraron los 25 años de la PC. Esta celebración que fue cubierta por los medios tradicionales haciendo referencia al lanzamiento del primer computador personal de IBM, la 5150.

En ciertos medios digitales, sin embargo, esta celebración estuvo cubierta de estuvo cierta polémica. Definitivamente este PC no fue el primer computador personal, siendo que la Altair 8800 y la Apple II habían sido lanzadas al menos cinco años antes. Además, existían otros computadores caseros como los fabricados por Commodore.

El mayor argumento para haber tomado el mes de agosto de 1981 como un hito de la computación quizás fue el hecho de que este primer computador de IBM trabajó con una arquitectura abierta que se basó en los procesadores Intel y en el sistema operativo MS-DOS.

Recuerdo que precisamente en mi caso, mi primer contacto con un computador personal fue precisamente con una Commodore. Mi amigo Pablo Felipe Rodríguez y yo trabajábamos programas sencillos en Basic, en aquella maravillosa máquina que su papá le había regalado en un cumpleaños y cuyo monitor era la pantalla de su televisor.

Ya había visto yo aquellas tarjetas perforadas que los amigos de mi hermana usaban, pero que yo recolectaba para jugar sin saber de que se trataba.

No fue sino hasta 1985, varios años después, cuando comencé a estudiar en la UCAB y tuve la oportunidad de trabajar con estos maravillosos computadores IBM que tenía la universidad. No tenían disco duro y había que trabajar con los discos flexibles de 5 ¼. En estas máquinas elaborábamos programas sencillos en lenguaje Basic para ciertas operaciones financieras.

En 1988 finalmente pude comprar Mi Primer PC. Fue una Macintosh 512k y me atrevería a decir que hasta la fecha es la experiencia de computación más amigable que he tenido. Sólo comparable a la que me permitió experimentar mi primer teléfono Nokia. Por cierto, esta computadora si mal no recuerdo me costó Bs. 24.000 y la compré con un financiamiento que me otorgó el Banco Mercantil.

El salto de aquella IBM de la universidad al sistema de Apple basado en ventanas era un salto enorme. Con aquella computadora podía elaborar complejos cálculos financieros y macros en la hoja de cálculo. Podía también hacer dibujos en el Paint. Era la herramienta perfecta, cuya opera prima fue mi tesis de grado.

Aun cuando desde esa fecha no he vivido sin un PC, teniendo clones, Toshiba, Compaq, Dell y HP; me atrevería a decir que aquellos años con Mi Primer PC tienen una significación especial. El equipo no tenía disco duro y su procesador era infinitamente más lento que el que tengo hoy, pero definitivamente mis expectativas eran menores. Qué compromiso el que tienen los PCs que están por venir, ¿no?

miércoles, abril 26

¿Y tú perteneces a la generación-ET o a la generación-e?


Hace unos años se hablaba del acceso a Internet a través de los móviles como algo inminente. Lamentablemente, esas expectativas no se cumplieron y la Internet móvil no llego para la cena. El acceso a la red de redes a través de un teléfono celular impone unos requerimientos tecnológicos relacionados con el ancho de banda y la convergencia de las redes que retrasaron este suceso.

Para sorpresa de muchos, aun cuando los dispositivos móviles no estaban listos para acceder a la Web, sí se convirtieron en una herramienta de comunicaciones de datos a través de los mensajes de texto (SMS).

Una altísima proporción de los usuarios de teléfonos móviles los usan de forma cotidiana. Según un estudio de Indicadores de Uso de Internet en América Latina realizado por Tendencias Digitales, más de un 90% de los usuarios de la región los utilizan.

No sólo estos mensajes han penetrado la base de usuarios móviles, sino que su tráfico es cada vez mayor. Según cifras de CONATEL (Consejo Nacional de Telecomunicaciones), al cierre del año 2005 fueron enviados un total de 16.442 millones de mensajes de texto en Venezuela, lo que representó un crecimiento del 107% con relación al año anterior. Estamos hablando de que, en promedio, cada usuario envió 1316 mensajes en el año, o lo que es lo mismo unos 3-4 mensajes por día.

Si comparamos esta cantidad de mensajes por usuario, en el año 2005 por primera vez el número de mensajes de texto superó el número de minutos en llamadas de voz a través de la red móvil. En promedio cada usuario conversó 1.098 minutos, o su equivalente a 3 minutos por día.

El éxito de esta herramienta de comunicación se basa en su bajo costo y en su conveniencia de uso, ya que estos mensajes permiten la comunicación sin tener que interrumpir una reunión. He visto personas enviando estos mensajes desde el cine.

Los grupos de menor edad los han adoptado con mayor fuerza, no sólo porque son grupos más sensibles al precio, sino porque lo han convertido en un canal de socialización importante con sus similares. En este sentido, han desarrollado su propio lenguaje y una destreza impresionante en la escritura de los mismos.

Como digo siempre, si vez a alguien escribiendo un SMS con dificultad, ya sabes que este pertenece a la generación-ET y no a la generación-e.

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Generación-e

viernes, marzo 17

Generación-e

Muchos de los que estamos en el mundo de las tecnologías de la información hoy día, ya sea en actividades de desarrollo o de negocios, aprendimos a usar las mismas cuando estábamos en pantalones cortos o en la adolescencia, según cada caso.

Hablo por los que fuimos denominados la generación Halley por aquel evento astronómico del paso del cometa por nuestro planeta. No hablo en nombre de la generación de mi hermana mayor, que llegaron a utilizar aquellas tarjetas perforadas que yo usaba para jugar y pintar.

Definitivamente el contacto con las tecnologías de la información era un evento muy especial que no muchos tenían el privilegio de disfrutar. Las tecnologías que predominaban en nuestras vidas eran la televisión, la radio y unos cuantos electrodomésticos. No teníamos ni idea de lo que nos esperaba unos cuantos años después.

Hoy día las cosas han cambiado un poco. Los niños se mueven en un ambiente tecnológico. Sus padres, de todos los estratos socioeconómicos, tienen un teléfono móvil y ellos aspiran a tener uno. Una pregunta común es: “Papi, ¿cuándo me vas a regalar un celular?” (ver artículo la tecnología y los niños). Eso para los más peques, que aún no lo tienen. Por que los mayores, ya se han hecho con uno de estos aparatitos; sí, los mismos que hace unos años se veían como un lujo y los cuales una proporción de los habitantes adultos decía no necesitar.

Según un estudio de Datanalisis realizado a finales de 2005 (Ómnibus Kids), un 14% de los niños con edades comprendidas entre los 7 y 12 años de edad declararon poseer un teléfono móvil. Casi todos ellos usan la mensajería de texto. Es más, como frecuentemente digo, la usan con una destreza que nos dejan en evidencia a los más viejitos. También conocen las computadoras y los video-juegos. De hecho, estos últimos se constituyen en el principal uso que le dan a Internet.

Estas tecnologías conforman su ecosistema natural.

Hace un par de semanas a mi hija de cinco años le hicieron una prueba psicológica y de casi cien tarjetas que buscaban medir su vocabulario, sólo una de ellas no pudo se identificada por ella. Aquel artefacto extraño no era otra cosa que una máquina de escribir. La cara de la niña era un poema. Encogió los hombros y miró a su madre con una expresión que decía: ¿y esto que es?. La maestra finalmente accedió a calificarla con el puntaje máximo, diciendo, “es que las tarjetas nuevas no me han llegado”. Pues será que han venido en mula, porque hay que ver que hace años que estas maquinitas han quedado en el olvido, a no ser en las comisarías y ciertas oficinas públicas (donde por cierto, los niños no van).

Estos niños usan el Mouse como nosotros el lápiz en nuestro momento. Hablan de impresoras y scanners, como nosotros lo hacíamos de la perinola y el trompo. Definitivamente, debemos dedicarle más tiempo a estudiar a los niños. Cómo usan la tecnología y para qué. Esta experiencia ha sido fascinante y ya siento que estudiar el mercado de tecnología a través de los adultos, es como manejar viendo por el retrovisor.

jueves, enero 5

Mis mejores deseos discados para el 2006


Estimados lectores, pido disculpas por esta semana de silencio.

Me tome unos dias de descanso en la playa para tomar fuerzas para este año 2006 que promete muchas emociones.

En un ambiente playero, me desconecté. Bueno, casi. Sólo tenía acceso a una línea telefónica fija y a través de ella pude acceder a mi correo electrónico para leer los mensajes navideños de mis familiares y amigos.

Esto irremediablemente me trajo recuerdos de aquellos tiempos de la conexión discada. Fue algo de nostalgia, pero también de alegría por saber que ahora contamos con servicios de mucha mayor velocidad (aunque una cantidad de usuarios aun utilizan conexiones discadas)

Luego de recordar aquellas primeras conexiones que hice a Internet a través de Reaccium a 9600, tampoco me quejo de haber contado con este servicio discado durante mis vacaciones.

Por eso todos los estudios indican que para los usuarios de Internet el principal atributo a la hora de evaluar su ISP (Proveedor de Acceso a Internet) es la velocidad. Ahora, ¿qué velocidad?
Definitivamente, todo es relativo.

Por ahora, sólo quería desearles lo mejor para este nuevo año.

Saludos, Carlos Jiménez

PD: La foto la tomé en Punta Arenas, Isla de Margarita el 31 de diciembre de 2005

martes, diciembre 13

¿Niño Jesús en Amazon.com?


Si ves alguno de los canales infantiles de la TV paga casi seguro recuerdas algunos de los comerciales de juguetes. Me refiero a los monitos trepadores, la muñeca que llora y la fabrica de galletas, por sólo mencionar algunos.

La cantidad de comerciales de juguetes en esta época es abundante y muy atractiva, pero no todos los productos se consiguen en Venezuela. Hace un par de semanas a mi hija María Victoria le pareció que uno de estos juguetes era una buena opción para su carta al niño Jesús (Si quieres ver cuál fue el juguete que Marivi le pidió al niño Jesús haz clic aquí)

Pues a partir de allí, me recordé de la película El Regalo Prometido (Jingle All The Way, en Inglés), donde el padre del film, protagonizado por Arnold Schwarzenegger, inicia una batalla por conseguir el último muñeco Turboman.

La globalización trae sus problemas, pero también sus propias soluciones, así que se me ocurrió recurrir a Amazon.com

Efectivamente, Amazon.com tenía el deseado juguete y allí terminó mi agonía.

Este fue uno de los momentos donde no te imaginas como hacíamos antes de Internet para llevar una vida moderadamente cómoda. Es una sensación parecida, pero menos aterradora, que imaginarnos como vivir hoy día sin un teléfono celular.

Ahora bien, si las ventajas del comercio electrónico para un consumidor como yo están tan claras, ¿por qué tan poca gente en nuestro país emplea este medio? (descartemos que la mayoría del país es pobre, ya que si la clase media y alta es el 20% aproximadamente aun nos queda mucho por crecer del 8-10% que compra en línea).

Aquí podríamos citar varias razones y las vamos a dividir en generales y específicas.

Las primeras son razones que afectan a los negocios en general. Estamos hablando de poder adquisitivo principalmente y medios de pago disponibles. Si la economía crece y los consumidores tienen mayor poder de compra, las ventas de colchones, celulares y alimentos aumentan y, por ende, las ventas en Internet también.

En este sentido, estamos experimentando una presión favorable al aumento de los negocios en Internet, producto del crecimiento que experimenta la economía venezolana a raíz de los elevados precios petroleros. Es decir, en estos momentos esta no sería una razón para no comprar en la Red.

Por otra parte, existen otros factores propios del medio digital que impactan en las ventas a través de Internet. El primero y más importante está relacionado con la “confianza”, compuesto de varios aspectos tales como la confianza de recibir la calidad esperada, la confianza de recibir efectivamente el producto y la confianza en los medios de pago electrónicos.

Esta variable, lamentablemente actúa como una presión desfavorable para el incremento de la Web como medio para realizar compras. Los consumidores venezolanos aun desconfían de pagar en Internet, de la recepción de lo comprado en Internet y de recibir la calidad esperada.

Otro factor que influye, también de manera desfavorable, es el aspecto cultural. El consumidor Venezolano desea sentir el producto. Además, si los centros comerciales se constituyen en una de las primeras opciones de entretenimiento, ¿por qué no aprovechar el paseo para comprar aquella camisa que nos gusta?

¿Tienes alguna otra barrera al comercio electrónico que quisieras compartir con nosotros?

martes, noviembre 1

¿Recuerdas tu Atari?


En la pasada edición de octubre de la revista Wired, tuve la oportunidad de leer una entrevista con el legendario Nolan Bushnell, creador del popular juego de video ATARI, que tanto recordamos muchos de los que vivimos nuestra infancia entre fines de los 70 y parte de los 80.

La entrevista trajo a mi mente recuerdos inolvidables de aquella época, donde la consola negra con partes color madera, a la cual conectaba aquellos extraños controles (josticks), me daba acceso a un mundo de entretenimiento sin igual. Nunca olvidaré aquellas tardes con mis amigos Domingo y Verónica y a los pleitos en mi casa porque el famoso Atari “y que dañaba el televisor”.

Pues este famoso juego, no sólo ocupó un lugar especial en aquellos años de mi vida, sino que se constituía en uno de los primeros contactos que iba a tener con la tecnología, después del televisor, por supuesto y junto a aquella computadora Comodore de mi amigo Pablo Felipe Rodríguez, cuyo monitor era la propia TV.

Dentro de mis juegos favoritos se encontraban el pionero Pong, el básico Combat (que te regalaban con el juego), el naive Circus Atari y el mejor de todos, a mi juicio: Space Invaders.

Aquel regalo de mi madre costó cerca de 700 bolívares. Tiempo después lo vendí por Bs. 1.600, ya que el Intelevision había llegado para propinarle un golpe mortal a mi vieja consola. Ese era mi primer gran negocio donde había obtenido una excelente rentabilidad, no sólo por el dinero obtenido de la venta sino por todas las horas de entretenimiento que debía sumarle.

La empresa


Atari es fundada el 27 de junio de 1972 por Nolan Buschnell con un capital de 500 dólares, lanzando ese mismo año su primer juego de video, el famoso y recordado Pong. La empresa contó en sus inicios con trabajadores de la talla de Steve Jobs y de Steve Wozniak

Seis años después de fundada fue vendida a Warner Communication por 28 millones de dólares y recomprada por Bushnell hasta comienzos de los 80, cuando se declara en bancarrota después del fracaso del robot Androbot.

Atari hoy día opera en varios países del mundo, desarrollando y distribuyendo juegos de video que corren en varias plataformas (Sony Play Station, Play Station 2, Nintendo, Nintendo Game Boy, Microsoft Xbox, computadores personales, etc.). Sus acciones se cotizan en Nasdaq (ATAR).

El negocio de los video-juegos supera los 21 mil millones de dólares a nivel mundial, según cifras de IDC.

Nolan Buschnell

Actualmente se encuentra en Los Angeles desarrollando su negocio uWink Media Bistros, franquicia de restaurantes temáticos que se espera que abra sus puertas a fines de este año y donde se podrá acceder a una amplia gama de juegos de video en un ambiente high tech.

Bushnell espera con sus restaurantes crear un ambiente relajado o especie de oasis social, donde sus clientes liberen su estrés y compartan con otras personas, creando incluso una especie de “facilitador de relaciones” y hasta de Macthmaker o casamentero.